viernes, 25 de enero de 2008

La gran casona Johnstonne


Desde el momento de nuestra llegada, ya un lejano martes 8 de enero, esta casa nos sorprendió, tanto por su magnitud, su decoración y su historia que poco a poco hemos ido conociendo. Entre otras muchas cosas que se dicen de esta casa es que aquí alojo Francisco Coloane y probablemente Pablo Neruda en una de sus visitas a Quemchi ya que en esos años no había muchos hospedajes.

Por varios años fue también biblioteca pública junto al museo, actualmente sigue siendo propiedad del matrimonio de Doña Eliana Johnstonne y el Sr. Sergio Guerraty (Ex – alcalde, escritor, profesor, entre otras cualidades). Este matrimonio conserva la propiedad por ser la herencia del primer dueño Don Oluf Michael Johnstonne (marino proveniente de Noruega) quien fuera abuelo de la Señora Eliana y uno de los fundadores de Quemchi en donde se radico en el año 1880.

Como es lógico pensar, nuestra experiencia no es la única en esta casona, las vivencias de esta gran casa vienen de muchos años atrás, ya que aproximadamente fue construida hace unos 100 años, siendo una de las construcciones más antiguas de Quemchi.

Una de sus principales características, y que nos llamo mucho la atención desde el primer momento (imposible no darse cuenta) es que la casa se encuentra ladeada hacia el patio de atrás, y esto al parecer es debido a que muchas de estas construcciones fueron hechas en levantamientos de tierra, el cual con el pasar de los años se hundió originando la inclinación, justo hacia el lado donde esta nuestra pieza.

Poco a poco, foto a foto con que hemos ido decorando nuestra pieza, nos hemos ido apropiando de cada gran espacio de esta casa, nuestro hogar por este mes. Sin duda el lugar más acogedor es la cocina, ya que es el lugar más calentito de la casa gracias a su gran estufa (acá la llaman así, pero para nosotros es una gran cocina a leña), también aquí desayunamos, almorzamos, tomamos once, comemos (tal vez es por esto que le tenemos tanto cariño), además es el lugar de reunión con la familia que estamos compartiendo, Marcela y Reinaldo junto a sus tres hijas Katty, Carla y Carolina.

Otro lugar que cautiva es el patio inmenso, acogedor de cuanto campista desee pasar, es un buen lugar para escaparse a pasar una tarde, a leer un libro o simplemente descansar y tomar algo de sol, gracias a los lindos días que nos han tocado. Es muy agradable recostarse en el pasto a reposar en nuestra hora de almuerzo o por la tarde solo sentarse en las banquitas a pensar y conversar antes de la cena.

Gracias a lo espaciosa de la casa, tenemos muchos lugares en donde estar, por ejemplo cuando pasan muchos días sin ver tele, lo podemos hacer en un gran living recostados en un amplio sillón, la tele la sostiene un mueble tan antiguo como la casa, además nos observan placidamente dos cuadros (que no sabemos quienes son), al traspasar un umbral donde esta el gran comedor donde se observa claramente lo inclinada que esta la casa nos encontramos en el centro una gran mesa de madera, la cual para ser sinceros no hemos ocupado mucho pues preferimos la cocina, el comedor esta decorado con las fotografías de Don Milton Rogovin tomadas hace 41 años atrás en Quemchi.


Uno de los lugares obligatorios es el pasillo que da a la escalera en donde hay otra mesita con 100 años que esta pegada a la pared, sobre ella se encuentra el retrato de Don Oluf Michael Johnstonne, quien parece custodiar su patrimonio, como todo en esta casa la escalera también es muy grande ella nos conduce al segundo piso donde hay 6 grandes dormitorios.


Así caminando por el pasillo de grandes puertas y piso ladeado llegamos a nuestra habitación, lugar del que ya nos apropiamos e hicimos parte nuestra. En ella plasmamos nuestros gustos y nuestra afición por las fotos, en este lugar tenemos un par de muebles, pero sin lugar a duda el más bello e imponente es “nuestro” tocador de mármol que también tiene aproximadamente 100 años, en el guardamos nuestra ropa, dejamos nuestras cosas de perfumería y nos miramos todas la mañanas antes de salir a la biblioteca. En los días de mas frió podemos arroparnos con una gruesa frazada chilota y disfrutar de la lluvia que golpea nuestra ventana, que tiene como vista el amplio patio.

Estar en esta casa es una gran experiencia, vemos pasar gente de distintas nacionalidades, compartimos con una gran familia, nos enteramos de la gran historia que esta escrita en cada una de sus paredes. Realmente nos encanta nuestro hogar por este mes.

5 comentarios:

naty dijo...

q bello donde se hospedan
ademas tiene mucha historia
que bueno que esten pasando una experiencia tan linda y q esten conosiendo tanta gente distinta

jajaja se ve gracioso el cojin de la katy en la cama jajjajaa

saludos para los dos

ignacio dijo...

shi la media suerte chikos populares

Koala dijo...

jajjajaj q cuatico tener q postearte como señorita
ya q esto lo ven todos
uyyyy andan famosos

pucho es cierto q todo es muy lindo y maravilloso
y para describirse no se tiene palabras y en vivo debe ser mas lindo aun
pero te echo mucho de menos chica y quiero q vuelvas :(

y nos tomemos un meloncito :P

bueno muchos besitos y cuidate harto y no seas tan comilona

te kero
y regresa pronto

Leonor dijo...

Ahora me dan una ganas enormes de estar con ustedes allá, la casa es preciosa, hasta parece encantada!

mucha gente me ha preguntado por ustedes y de que encuentran maravilloso que esten realizando su práctica fuera de Stgo. yo digo "esos son mis amig@s!!" jjaj

se les quiere un montón, no se olviden que apenas vuelvan tenemos que ponernos las pilas y empezar con los proyectos.

Se me cuidan
besos y abrazos

Leo

Anónimo dijo...

Quemchi la ciudad natal de mi padre,por el año 1966 estuve de visita y alojado con mis padres en esa casa tal vez en la misma piesa donde estan ustedes , la familia Guerrati era amiga de mis abuelos y por ende de toda la familia.
Gratos recuerdoa .

Sergio Lobo O.